6.EL AFRONTAMIENTO DE LA IRRITACIÓN Y DE LA HOSTILIDAD |
| Un taller de automóviles
está ubicado en una nave con escasa ventilación y en un
estado muy deplorable ya que está prácticamente en
ruinas. Pedro, un trabajador eficiente en la empresa, acude al despacho de Enrique, el dueño del taller, para quejarse una vez más de las dificultades que tiene para trabajar por el estado en que está el lugar de trabajo. Abriendo bruscamente la puerta, interrumpe en el despacho de Enrique diciendo: "Mira, no hay derecho. He venido tres veces a verte para decirte lo mismo, sabes que hablo en nombre de muchos compañeros que están hasta la coronilla. Un día me dices que no me puedes atender, otro que te tienes que ir de viaje, otro que ya solucionaras el problema..., y entre tanto la gente se sigue quejando de dolores de cabeza por la falta de ventilación y del riesgo que se corre aquí dentro..., y luego nos quejaremos de los accidentes. Y mira, te digo una cosa, la gente está dispuesta a abandonar el edificio y largarse al medio de la calle. Y esto no es una amenaza, ¡eh¡... Mira, yo en mi lugar de trabajo no puedo casi ni respirar y me da la sensación que la pared se me cae encima, ¡a ver que haces macho¡..., ¡mucho se pregona la prevención, la seguridad y la higiene en el trabajo¡... Sí, sí, no te me quedes así mirando¡ ¿a ver qué hacemos? (Comienza a elevar el tono de voz) ¡Pamplinas¡, ¿comprendes?, ¡pamplinas¡. ¡No tienes más que cuento y te ganas el dinero a costa de nuestra propia integridad física¡ ¿pero los trabajadores, quién se ocupa, eh, quién se ocupa?. Desde luego, tu pasas. Como no hagas nada te vas a enterar. Y además no esperes que la gente colabore. |
6. 1. A VECES NOS ENFADAMOS
Las relaciones interpersonales en general y, como en el caso de Pedro y Enrique, las relaciones que acontecen entre los miembro de una organización de trabajo, están mediadas a menudo por reacciones emocionales de enfado, irritación o franca hostilidad. La persona que "llega fuera de sí" o que se "dispara" cuando es objeto de algún contratiempo y que exige de "malos modos" cualquier cambio, no suele ser, lamentablemente, tan infrecuente en cualquier empresa. Una veces les asisten razones objetivas que les llevan a expresar sus quejas, otras, se dejan llevar por malos entendidos. Pero, en cualquier caso, el estado emocional de cólera o irritación con que vienen suele interferir con el proceso de solución de los problemas que plantean.
Saber, pues, afrontar esas reacciones emocionales viene a ser un objetivo importante, y un afrontamiento efectivo ha de basarse en un conocimiento de la naturaleza de estas reacciones y en las estrategias que ha probado ser útiles para reducir la intensidad y virulencia de las mismas.
6. 2. GUÍA PRÁCTICA DE AFRONTAMIENTO.
| PEDRO:.... Sí,
sí, no te me quedes así mirando¡ ¿a ver qué
hacemos? (Comienza a elevar el tono de voz) ¡Pamplinas¡, ¿comprendes?, ¡pamplinas¡. ¡No tienes más que cuento y te ganas el dinero a costa de nuestra propia integridad física¡ ¿pero los trabajadores, quién se ocupa, eh, quién se ocupa?. Desde luego, tu pasas. Como no hagas nada te vas a enterar. Y además no esperes que la gente colabore. (En estos momentos, Pedro parecía ir calmándose). ENRIQUE: Por favor, Pero, cálmate... PEDRO: (Interrumpiendo y volviendo como un resorte como si hubiera sido espoleado). ¡Cómo quieres que me calme¡ ¡es que acaso no tengo razones para cabrearme?, ¡vamos, lo que me hacía falta oír¡. Mira, ¿sabes que te digo?... ¡qué no tienes perdón de Dios¡. A ti, lo de la seguridad de los trabajadores te importa un comino. ENRIQUE: (Francamente irritado y elevando el volumen de voz) ¡¡Me quieres escuchar¡¡ (La puerta está entreabierta. Algunos trabajadores atraídos por el ruido de las voces se acercan. Esto es observado por Pedro quien se siente observado y arrecia en su discusión con Enrique). PEDRO: (Subiendo aún más el volumen de voz y mostrándose más irritado). ¡¡Te estoy escuchando¡¡ y ¡¡te oigo perfectamente¡¡ Quien tiene que escuchar de una vez por todas eres tu.... ENRIQUE: (Interrumpiendo). Mira, no te consiento que entres aquí sin llamar y avasallando. Creo que hay unos derechos mínimos. PEDRO: (Sonriendo sarcásticamente) ¡Ajá¡. Tienes la caradura de hablar de derechos. ¡Lo que me faltaba oír¡ (se siente irritado y arrecia sus ataques) ¡¡No hace falta que te pongas tan gallito¡¡ El coraje donde tienes que demostrarlo es defendiendo los intereses de la gente. Pero, ¿sabes que te digo?, la gente está dispuesta a abandonar el edificio y largarse al medio de la calle. |
En un momento incluso en el que Pedro mostrabaa signoc de estar "enfriándose" y su curva emocional comenzaba a descendes, Enrique, con toda su mejor intención, le dijo que se calmara. Pero, en lugar de lograrlo, lo que hizo fue activarlo aún más. Intentar, pues, directa y activamente, calmar a una persona que está bajo una intensa reacción emocional, o defenderse sugiriéndolo que "sea razonable" (ejemplo: "¡cálmese¡", "es que usted no me escucha, ¡por favor, escúcheme¡") o dando alguna clase de argumento acerca de la política, normas o derechos ("¡mire, o deja de adar voces o quí no puede estar¡") o, sencillamente: reprobando sus actitud ("¡no le tolero que me levante la voz¡"), puede se la pero manera de calmar a alguien o de lograr que se avenga a razones.
Ayudemos pues a Enrique a conducirse de otro modo en esta situación.
| ENRIQUE: (Está
escuchando activamente a Pedro e incluso con los
gestos le indica y le anima a que continúe) PEDRO: Como no hagas nada te vas a enterar, ¡te vas a enterar¡... Y además no esperes que la gente colabore... está escamada... (su discurso va adquiriendo un tono y un nivel bastante más calmando y mira inquisitivamente a Enrique como pidiéndole que diga algo)... Bueno, en fin..... |
| ENRIQUE: (Una vez
observa que Pedro comienza a calmarse y que éste
le está sutilmente pidiendo su parecer, le mira
fijamente a la cara y le dice con un tono de voz
firme). Pedro, puedo entender cómo te sientes.
Hace un mes que comenzaste a plantear el problema
y aún no se ha hecho nada. Posiblemente, yo en
tu lugar estaría también cabreado. PEDRO: (Mirándole y adoptando una postura relajada) ¡Hombre, menos mal que lo entiendes¡... |
En ocaciones, algunos individuos, dependiendo de su historia personal o de la propia historia más reciente del problema, pueden reaccionar de otro modo muy diferente a como reacciona Pedro. Si éste fuera el caso, Enrique puede disponer de un repertorio ampio de habilidades para afrontar la situación sin activar la reacción emocional de su interlocutor. Veamos algún ejemplo:
Otras reacciones de Pedro |
Afrontamiento de Enrique |
| 1. (Mirando a Enrique con gestos de incredulidad). ¡No estarás de cachondeo¡. | 1. (Con tono de voz firme e imprimiendo mayor seriedad a su rostro). ¡En modo alguno¡. ¡Lejos de mí el tomarme a cachondeo un asunto que me merece todo el respeto¡ |
| 2. No creas que me vas a engatusar con buenas palabras y modales. | 2. (Con tono de voz firme e imprimiendo mayor seriedad a su rostro). ¡No pretendo hacerlo¡ ¡y lamento enormemente haberte dado esa impresión¡ |
| PEDRO:
(Interrumpiendo y volviendo como un resorte como
si hubiera sido espoleado). ¡Cómo quieres que
me calme¡ ¡es que acaso no tengo razones para
cabrearme?, ¡vamos, lo que me hacía falta
oír¡. Mira, ¿sabes que te digo?... ¡qué no
tienes perdón de Dios¡. A ti, lo de la
seguridad de los trabajadores te importa un
comino. (La puerta está entreabierta. Algunos trabajadores atraídos por el ruido de las voces se acercan. Esto es observado por Pedro quien se siente observado y arrecia en su discusión con Enrique). ENRIQUE: (Levantándose de la silla, se acerca a la puerta y cierra ésta mientras invita a Pedro a sentarse con un tono de voz suave). Pedro, por favor, toma asiento. Me preocupa lo que dices y me gustaría conocer con más detalle todos los pormenores del problema. Te escucho. |
Veamos cómo procedió Enrique, una vez hubo escuchado a Pedro y le informó de las gestiones para resolver el problema y de qué decisiones estaban pendientes de tomar y quiénes debían de hacerlo:
Secuencia |
Estrategia utilizada |
| ENRIQUE:
Pedro, ahora que estamos más tranquilos ¿me
permites decirte algo que me preocupa? PEDRO: Si hombre, ¡adelante¡. ENRIQUE: Sencillamente, que cuando llegaste hace un rato, dando voces y diciéndome "¡No tienes más que cuento y te ganas el dinero a costa de nuestra salud¡ ¿pero de los trabajadores quién se ocupa, eh, quién se ocupa ¡Desde luego tu pasas¡..". Me molestó enormemente. Te confieso que me cabreó y me entraron ganas de mandarte con viento fresco.. PEDRO: Hombre, no te lo tomes así. Ya sabes que yo tengo unos prontos que.... |
PIDE
PODER EXPRESAR SUS SENTIMIENTOS DESCRIBRE LA SITUACION Y EXPRESA SENTIMIENTOS CON MENSAJES YO |
Sin duda, en su trabajo existirán colegas que tengan una gran experiencia en afrontar este tipo de situaciones y que estén dispuestos a ayudarle.